La principal ventaja es el plazo reducido: 2 años de residencia legal y continuada en España permiten solicitar la nacionalidad española. Además, la propia Constitución colombiana reconoce la doble nacionalidad, por lo que en la práctica nadie pierde su condición de colombiano al jurar la española.
La parte delicada está en la documentación. Colombia tiene un sistema de registro civil completo, pero los errores de transcripción son frecuentes y los certificados de antecedentes tienen vigencia corta. Preparar bien estos documentos es lo que separa un expediente que sale a la primera de uno que entra en bucle de subsanaciones.